domingo, 20 de agosto de 2017

LA VIDA SECRETA DE LOS SUEÑOS II ¿POR QUÉ Y PARA QUÉ INTERPRETAR SUEÑOS?

LA VIDA SECRETA DE LOS SUEÑOS II
¿POR QUÉ Y PARA QUÉ INTERPRETAR SUEÑOS?

     Con alguna frecuencia en la vida cotidiana, tal vez en una fiesta o en un café uno conoce a una persona que te dice: “Ya que tú eres psicólogo interprétame este sueño”. O también le podrán decir a uno: “Ay! Anoche soñé con Petra, ¿Qué querrá decir eso?” esa es la visión tradicional y cotidiana de la interpretación de sueños. Pues, permítanme decirles que la técnica de interpretación de sueños dista bastante de los objetivos que generalmente se forman las personas.
     Hay que contextualizar, la interpretación de sueños es una técnica TERAPEUTICA, la interpretación de los contenidos psicológicos inconscientes debe ayudar al paciente a “darse cuenta” de cuál es su problema  y de cómo debe resolverlo. En psicología se dice. “Toda interpretación fuera de contexto es una agresión”. Esto va muy en relación con las personas que sin ser psicólogos tienen la costumbre de “analizar” a los demás y a hacerles interpretaciones de su conducta. La “Interpretación” ayuda al paciente a darse cuenta de los contenidos inconscientes que de otra forma, la persona por sus propios medios no podría hacerlo. En ese caso el terapeuta “devela”, en la acepción más prístina de la palabra de “quitar velos”, esto es  “aclara” para que el paciente pueda darse cuenta de su problemática. El objetivo sigue siendo el triunfo de la conciencia, que cada vez más nos “demos cuenta” de los que hacemos, y de cómo lo que hacemos nos mete en problemas.




     Por ello, Laing decía que la psicoterapia consistía en “darse cuenta de lo que no nos damos cuenta”. Las personas que han hecho psicoterapia refieren: “es que yo hacía las cosas y no me daba cuenta”. Por ello toda la psicoterapia se dirige a favorecer la conciencia del paciente y que desarrolle “conciencia de problemática”. En este sentido la interpretación de sueños se inscribe en este objetivo y persigue decirle al paciente algo que él no consigue por sus propios medios entender. Mi maestro en la poesía William Osuna me decía. “No se trata de decirlo más bonito, se trata de decirlo”. La metáfora en la poesía tiene esta función, por eso las metáforas combinan variables que de manera formal no podrían combinarse. Decía el mismo William Osuna:
“Esta mañana me encontré a mi padre
con el bolsillo desinflado
y el corazón más alto que una casualidad”
la metáfora combina la variable altura con la variable azar, que racionalmente no son pertinentes, pero de forma irracional, como son las metáforas y como son los sueños, si se pueden combinar y dan un mensaje claro que el poeta y el terapeuta entienden y que se lo hacen saber al paciente a través de la interpretación, en este caso de los sueños.





     Por ello no se trata de traducir el sueño como si estuviera escrito en un idioma que el paciente no conoce, pero que si conoce lo que está escrito. Tal vez como si el paciente escribiera en ruso, y conscientemente escribe algo en ruso, pero de repente olvida el idioma ruso y busca un traductor (que sería el terapeuta) para que le “traduzca” lo que él ya sabe pero que ha olvidado los códigos para leer. No, no se trata de eso. Se trata de que eso que quiere decir el sueño está escrito en un lenguaje que el paciente no conoce, el lenguaje onírico del inconsciente, y va a decir algo que el paciente tampoco conoce. Muchas veces lo que esta significado en el sueño no  es aceptado de buen grado por el paciente. Son contenidos que por ser muy duros para el paciente son reprimidos y pasan al inconsciente. Por eso no se puede interpretar sueños en una fiesta ni en un café, sino que tiene que ser en una atmósfera terapéutica que trate de ayudar al paciente a salir de un problema que tiene y que esta decidido a hacerlo, porque por eso paga y asiste a muchas sesiones de consulta. Un sueño interpretado en una fiesta puede acarrear que el interpretado diga: “Noooooo, tú lo que estás es loco. Yo creo que el loco eres tú! Porque los mecanismos de defensa, los mismos que mandaron ese contenido al inconsciente, comienzan a actuar y comienza la negación. “yo no tengo problemas, los problemas los tienen los demás”.
     Cuando nos disponemos a conocer nuestro inconsciente, cuando hacemos psicoterapia,  tomamos la decisión de que lo que vamos a conseguir debemos aceptarlo, así no nos guste.  Tal vez la mejor ilustración de esto es la que nos da los cuentos de hadas. El viaje interior también es conocido  como el “Viaje heroico”. Se trata del “Héroe”, que somos nosotros mismos, que está dispuesto a emprender la aventura de su vida. “Conócete a ti mismo y conocerás a los dioses” como decían los griegos, y que durante ese viaje va a conocer hermosas doncellas (que son parte de uno mismo, la parte linda y va a enfrentar dragones (que también son parte de uno mismo, la parte horrible).




     Entonces el sueño aparece con su lenguaje surrealista que combina variables aparentemente inconexas, que no conoce estructura temporal ni espacial y nos da un mensaje a descifrar como un tesoro a desenterrar. Es una aventura maravillosa emprender ese viaje heroico de autodescubrimiento. Cuando terminemos ese viaje, definitivamente, no vamos a ser los mismos que iniciamos el viaje, seremos más sabios, más maduros, nuestra piel se verá más curtida por el sol del camino y nuestro traje tendrá polvo y guardaremos con orgullo las heridas de guerra. De esa guerra que libramos contra nosotros mismos y en la que tuvimos un arma maravillosa para ganar, los sueños.

Dr. Roger Garcés
Psicólogo Clínico
Centro Multiservicios Bellas artes

04168276258

sábado, 19 de agosto de 2017

LA VIDA SECRETA DE LOS SUEÑOS




LA VIDA SECRETA DE LOS SUEÑOS

     Desde tiempo inmemorial se concibe  a los sueños  teñidos de misterios, esa actividad que ocurre al dormir en la que ya no somos ni los guías ni los que lo rigen. Los sueños no nos hacen caso y se presentan de las formas más inverosímiles y surrealistas. También se sabe desde tiempo antiguo que  los sueños conllevan un mensaje, la biblia nos cuenta la historia de José interpretó al Faraón o los que cada mañana interpreta el chamán de la comunidad indígena al grupo antes de salir a trabajar. Desde siempre se intuye que los sueños son algo más que las audaces escenas oníricas que aparecen en las noches y que muchas veces nos resultan incomprensibles.




     Algunas explicaciones se han dado al respecto. Desde la psicología ha habido varios abordajes sobre los sueños. Freud decía que los sueños eran “La vía regia al inconsciente”. Para el psicoanálisis el inconsciente es esa parte del psiquismo que es el verdadero motor de nuestras vidas y de nuestra conducta. Todo lo que hacemos está gobernado por una parte de nuestra mente que no conocemos y es justamente en los sueños que esa parte se revela y resulta de una ayuda magnífica en la terapia y para la resolución de conflictos. Por eso en el psicoanálisis la técnica de interpretación de sueños es fundamental. Es recomendable que la interpretación sea realizada por un terapeuta cualificado para así poder sacar el máximo de provecho a la técnica y la terapia sea más expedita.
     Perls, quien ha desarrollado la moderna Gestalt, decía que en los sueños todas las partes son uno mismo. Todos los elementos del sueño representan partes de la personalidad muchas veces desconocidas por nosotros mismos. El análisis de los sueños desde la Terapia Gestalt deviene en una ayuda maravillosa para el crecimiento interior de la persona y para la resolución de los conflictos que han sido el motivo de consulta del cliente.






     Pero es Carl Jung quien hace un abordaje alucinante e inmensamente heurístico con respecto a los sueños. Jung incorpora el concepto del “Inconsciente colectivo”  en oposición al concepto tradicional del inconsciente personal propuesto por Freud. En el Inconsciente Colectivo se guarda la memoria cultural de toda la humanidad, de manera tal que todos tenemos en nuestro inconsciente los vestigios de todos los dioses de toda la humanidad. Estos rasgos que caracterizan a lo que la humanidad ha llamado dioses se llaman “Arquetipos” y es justamente en el inconsciente colectivo donde se están los arquetipos que se manifiestan en los sueños. Por ejemplo, ese principio femenino que implica el amor es llamado afrodita por los griegos, Freya por los vikingos, Venus por los romanos, Ochum por la religión Yoruba, etc. El rasgo característico, el arquetipo, es el amor.  El sueño arquetipal se caracteriza porque es de corta duración pero de alta intensidad, es un sueño que se vive plenamente y que impacta profundamente al sujeto que sueña, quien puede recordar ese sueño en forma sumamente vívida durante años. Jung además incorpora la noción de sueños premonitorios que responden al principio de sincronicidad.





     Lo que si queda claro y nadie discute es que los sueños, envueltos en esa atmósfera misteriosa y surrealista, representan una herramienta poderosísima en la psicoterapia. En algún momento de la terapia nos damos cuenta, como escribía Shakespeare que “La vida está hecha del mismo material con que están hechos los sueños”. Por eso cuando interpretamos la realidad ponemos mucho de nosotros en esa interpretación, de ahí que “Mirar es otra forma de soñar”.  
En próximas entregas hablaremos más profundamente de la vida secreta de los sueños.

Dr. Roger Garcés
Psicólogo Clínico.
0416 827 6258
Centro Multiservicios Bellas Artes


lunes, 17 de abril de 2017

ACERCA DE LA EXISTENCIA DE LAS HADAS



ACERCA DE LA EXISTENCIA DE LAS HADAS
Dr. Roger Garcés
Psicólogo

     A raíz de los continuos post que he puesto en distintas redes sociales con relación a las Hadas, algunas personas me han preguntado si realmente las Hadas existen. La mayoría de las veces me preguntan por el canal privado como si fuera un procáz delito hablar abiertamente sobre las Hadas. Otras veces las personas dan inextricables volteretas para llegar a la pregunta, como escrutando mi posición antes de preguntar, y al mismo tiempo tratando de averiguar acerca de mi sanidad mental.  ¿Un Doctor hablando de Hadas? ¿Un Psicólogo posteando Hadas? ¡Me imagino el asombro de algunos! Para algunas personas simplemente no es lícito hablar de Hadas, de este tema puede hablarse si eres una niña de seis años y sólo si vas a un cumpleaños. 





     Lo cierto es que el tema de las Hadas, como cualquier tema relacionado con el mundo sutil esta sencillamente prohibido para la mente racional de occidente. Recordemos que hay países donde el tema sencillamente no es tabú. Escocía y los países escandinavos tienen una larga tradición sobre las Hadas. El Karmapa, líder espiritual del Budismo Tibetano de la Tradición Kadampa dijo en una conferencia: “Donde yo nací, las montañas y las fuentes de agua eran consideradas como las moradas de lo que yo llamaría espíritus sagrados de varias clases”.     Así que lo primero que nos vamos a dar cuenta es que estoy hablando de Hadas en un país que sobrevalora la racionalidad y desdeña lo sutil, y además cree que todo el que no es una niña de seis años y habla de Hadas está loco. En Escocia y los países nórdicos la importancia sociológica de las hadas es determinante. Los cuentos de Hadas tienen la función pedagógica e inculcan valores morales y dan enseñanzas para la vida.
     Paracelso catalogó los Seres elementes en Silfos, o seres del Aire; Ondinas, o seres del agua; Salamandras, o Seres del fuego y Gnomos o Seres de la tierra. Y esto es lo segundo que debemos tener en cuenta es que las Hadas representan un complejo energético presente en el Inconsciente Colectivo, de acuerdo a la teoría junguiana. Como quiera que se trate de la representación de los “Seres Elementales”, y los 4 Elementos tienen un papel importantísimo en cuanto Arquetipos. Aunque no se mencione la palabra “Hada”, la gente habla de que su signo es de “fuego” o tiene una personalidad de “aire”. Así pues, desde la noche de los tiempos, para usar un lugar común, se sabe que son las Hadas las que gobiernan esos reinos. Ergo, las Hadas tienen una función psicológica de considerable importancia y que no debemos ignorar solamente porque el paradigma de conocimiento a la manera kuhniana, determine arbitrariamente que no se debe hablar de  las Hadas.
     En este respecto refiero este poema de Frost.
EL CAMINO NO ELEGIDO

Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
y apenado por no poder tomar los dos
siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie
mirando uno de ellos tan lejos como pude,
hasta donde se perdía en la espesura;
entonces tomé el otro, imparcialmente,
y habiendo tenido quizás la elección acertada,
pues era tupido y requería uso;
aunque en cuanto a lo que vi allí
hubiera elegido cualquiera de los dos.
Y ambos esa mañana yacían igualmente,
¡oh, había guardado aquel primero para otro día!
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante,
dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.
Debo estar diciendo esto con un suspiro
de aquí a la eternidad:
dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
yo tomé el menos transitado,
y eso hizo toda la diferencia.




     Así, me atrevo a tomar el camino de las Hadas simplemente por ser el menos transitado. Facundo Cabral cantaba: “Me gusta andar, pero no sigo el camino, porque lo seguro ya no tiene misterio”.

     También creo que este momento histórico que vive la humanidad nos mata lentamente de árida realidad. La  post post-modernidad, también llamada trans-modernidad, ha asesinado la posibilidad de soñar. Si la post-modernidad entrenaba a los hombres a competir bestialmente entre ellos, la trans-modernidad nos conduce a observar tímidamente cómo se canibaliza la especie humana. Por ello las Hadas nos dan la posibilidad de ver algo hermoso en este matemático e implacable mundo post-industrial.   Baudelaire, siempre tan ácidamente certero, describía esto magníficamente en su poema EMBRIAGAOS:

“Hay que estar siempre borracho. Todo consiste en eso: es la única cuestión. Para no sentir la carga horrible del Tiempo, que os rompe los hombros y os inclina hacia el suelo, tenéis que embriagaros sin tregua.

Pero ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, de lo que queráis. Pero embriagaos.

Y si alguna vez, en las gradas de un palacio, sobre la hierba verde de un foso, en la tristona soledad de vuestro cuarto, os despertáis, disminuida ya o disipada la embriaguez, preguntad al viento, a la ola, a la estrella, al ave, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, preguntadle la hora que es; y el viento, la ola, la estrella, el ave, el reloj, os contestarán: «¡Es hora de emborracharse! Para no ser esclavos y mártires del Tiempo, embriagaos, embriagaos sin cesar. De vino, de poesía o de virtud; de lo que queráis.»”





     El camino del misterio, de lo asombros, de la belleza es el que elijo, sé que me va a llevar al mismo lugar que han ido otros, al alma humana. Y si me van a llevar al alma humana prefiero ir por el camino de la belleza, y ahí sí es verdad que las hadas no tienen comparación! Yo digo como Sócrates: “Toda mi vida lo único que he sido es ser Psicoterapeuta”. De “Psique”: “alma o mariposa”, en todo caso, “aquello que es inasible”, y “Terapeuta”: “El que acompaña”. O sea que, psicoterapeuta es el que acompaña al alma. Si, eso es lo que soy. Eso es lo que hacen las hadas. Es decir que las hadas tienen una función importante y bella en la psicoterapia.

    J.M. Barrie, el autor de Peter Pan, dijo que para encontrar un hada, lo primero que había que hacer era creer en ella.  Es ya un lugar común afirmar que las Hadas tienen una dimensión que se relaciona con la creencia, con el hecho de creer en las Hadas.  En los cuentos de Hadas se explica que hay que creer en las Hadas para que éstas puedan vivir. Si la gente no cree en ellas morirían. Esto se relaciona con la capacidad que tiene el ser humano para imaginar, y a partir de la propia imaginación construir nuevas realidades. Paracelso decía: “El hombre es el que piensa y lo que piensa, piensa en fuego y serás fuego”. Paracelso describía la función imaginativa como un imán, que “Atrae” aquello que se piensa. Yo estoy persuadido que las Hadas estimulan la función imaginativa. Marie Louise Von Franz lo explicaba magistralmente en su libro: “Símbolos de redención en los cuentos de Hadas”. Von Franz refiere cómo las Hadas nos conducen en un proceso de elevación espiritual por el camino alquímico lleno de símbolos muy, muy antiguos, y que para quien sabe leer estos símbolos, pueden ser de maravillosa utilidad en la psicoterapia.

     Desde la óptica psicoanalítica clásica, ya no la revolucionaria Psicología Profunda Junguiana, las Hadas han tenido un estudio detenido.  Bruno Bettelheim en su libro: Psicoanálisis de los cuentos de Hadas hace un detallado análisis de la significación psicológica de las hadas. En realidad hay muchos autores que han aportado en el tema. Desde la tradición alquímica con Paracelso con su cásico: “Tratado delas Ninfas, los Silfos y otros seres”, hasta los pensadores contemporáneos mucha agua ha corrido en el rio de las Hadas y mucha sabiduría nos han aportado.


     Así la imaginación es uno de los muchos elementos que nos pueden acerca de los cuales nos pueden enseñar las Hadas.  La imaginación como camino para la auto-transformación. Y de nuevo, acerca de elevación espiritual y de auto-transformación han hablado muchos, yo elijo el camino  “menos transitado” y el camino de la belleza.

     Las Hadas tienen entonces una dimensión arquetipal, ya es esto es suficiente como para que sean metodología respetable en psicoterapia.
     Las Hadas tienen una dimensión imaginativa, y ya esto es suficiente como para que tengan un espacio en cualquier metodología de elevación espiritual.
     Las Hadas tienen una dimensión cultural ancestral, lo que las coloca en una sólida posición en lo que se refiere a abordajes para-terapéuticos como mitos y tradiciones. Recordemos, Cristo hablaba en parábolas.
     Las Hadas tienen una dimensión sociológica que refiere una función de enseñanza.



     Pero…  ¿las Hadas tienen existencia real?
     Ya habíamos hablado que la función imaginativa de las Hadas es determinante. El teorema fundamental del cosmos dice: “Todo lo que es posible existe”. Esto está basado en la Interpretación de Copenhagen de la Mecánica Cuántica que sostiene que un sistema físico existe en uno y sólo uno de sus estados posibles después de realizar una medición. La Mecánica cuántica entonces explica que cuando no se ha realizado la medición no se puede afirmar que el fenómeno no existe. Quiere decir que la existencia de algo está determinado por su posibilidad. Recuerde que la teoría cuántica no trabaja con leyes sino con probabilidades. Pero también sabemos que la mente crea realidades. El budismo y la teoría cuántica nos dice que la realidad es vacío y que somos nosotros los que creamos la realidad en virtud de lo que pensamos acerca de la realidad. El budismo sostiene que la realidad es un vacío interconectado, tal como sostiene la teoría cuántica. Esto recuerda claramente a David Bohm y su Teoría del Orden Implicado, por tanto, somos nosotros lo que le damos existencia a los objetos. Así, si los pensamos materializamos la posibilidad de su existencia. Si logramos imaginarlos tendrán posibilidad de ser, y todo lo que es posible existe, ergo, las hadas existen.
     Puede en este respecto aducirse lo que quiera, que viven en una realidad sutil, que son seres interdimensionales. Por cierto, la teoría de cuerdas dice que existen 11 dimensiones, de las cuales solamente podemos ver 3. Siete  de éstas dimensiones están “enrolladas” en una de las dimensiones conocidas, y una dimensión la podemos inferir; el tiempo. Puede decirse que son seres sutiles y por eso no las vemos. Otra cosa, que no se vean no quiere decir que no existan. Nadie ha visto a Dios, nadie ha visto un átomo, y  la mitad del mundo no dudaría de la existencia de dios, y la otra mitad no dudaría de la existencia del átomo. La Interpretación de los Mundos Múltiples de Everett da cabida a la existencia de realidades paralelas a la nuestra y que sencillamente no podemos ver porque es justamente la acción de ver lo que nos impide darnos cuenta de esos mundos paralelos. Recuérdese el postulado fundamental de la Teoría Cuántica: “La observación colapsa la función de onda”. La realidad cuando la vemos se convierte en partícula y cuando no la vemos es una onda, tal como lo demostró el famosísimo experimento de la doble rejilla. Esa es la dualidad Onda-Partícula que Borh resolvió con la frase “Contraria sunt comprementa” (los opuestos son complementarios), a este respecto los alquimistas desde hacía mucho tiempo se unificaban en la consigna “Solve et coagula”.



    
     Yo no voy a terminar este escrito dando argumentos esquivos y ladinos a gusto del consumidor, y diciendo que en definitiva si usted quiere creer crea, que es algo muy bonito, que en todo adulto vive un niño que necesita ser alimentado en su fantasía, etc. etc.  No. Yo sí creo que existen las Hadas. Yo escojo el camino menos transitado. Si usted no quiere creer, nadie lo obliga. Así como nadie obligó a creer a los escépticos que verdaderamente el hombre había llegado a la luna. Así como nadie lo obliga a creer que la ley de conservación del momento angular implica que el spin de un electrón puede generar velocidades superluminales, y sin embargo, esos fenómenos están ahí.
     Cuando Venerable Damcho instruía a sus discípulos a la práctica  de Tonglen que consiste en imaginariamente absorber el dolor del otro cuando se inspira, y cuando se espira mandarle al otro salud y felicidad, un discípulo le preguntó si eso era un ejercicio metafórico. El discípulo le dijo: Venerable, lo de inspirar el dolor del otro es solo un símbolo…   …verdad?  Venerable Damcho le respondió, si no crees verdaderamente no ayudarás al otro ni a ti mismo. Tienes que CREER DE VERDAD que vas a absorber el dolor del otro!



Aquí entre nos….    …yo sí creo que las Hadas existen.

P.D.

El lector avezado ya habrá identificado un error ortográfico que se repite a lo largo del texto, se trata de escribir la palabra Hada siempre con mayúscula. Lo hago a sabiendas del error, y como homenaje y respeto a la majestad de las Hadas.

Dr. Roger Garcés
PSICOLOGO CLÍNICO
0416 827 62 58
    




miércoles, 22 de febrero de 2017

ACERCA DE LA FELICIDAD



ACERCA DE LA FELICIDAD
Dr. Roger Garcés
PSICOLOGO

Muchos de mis pacientes inician psicoterapia para alcanzar la felicidad, a veces resulta temerario iniciarlos en el camino de algo tan frágil y a veces me pregunto si la he conseguido. Pero luego de muchos esfuerzos, estudios, reflexiones y peripecias, creo que la he conseguido. Así que voy a hablar de MI experiencia, y lo que he conocido de la felicidad. Espero que sea de provecho para los que siguen su huella.




1)      La felicidad es un proceso y no un evento puntual.
No podemos decir: “¡Ya! ¡Alcancé la felicidad! Así como quien alcanza la cima del Everetz, porque la felicidad tiene más de camino que de destino. Se trata de tener los aperos necesarios para el camino, y para este camino resulta definitivamente importante la “Actitud”. Si tenemos una actitud negativa, todo lo que consigamos en el camino será malo. Si mantenemos una actitud positiva veremos algunas cosas buenas. La felicidad no es un evento puntual, la gente dice: “Cuando me case voy a ser feliz”, “Cuando me gradúe voy a ser feliz”, “Cuando me compre mi casa voy a ser feliz”, en realidad nada de esto es cierto. Justamente porque el sentimiento de felicidad es una manera de cómo encaro las cosas y no algo en concreto, algo anecdótico y puntual.





2)      La felicidad no es algo que viene de afuera.
Eso que nos dicen por la televisión de que la felicidad está adentro de uno es verdad, lo que pasa es que no nos dicen cómo buscar. El reconocer que uno tienen dentro de sí la “Actitud” (otra vez con la “Actitud”) para encarar todas las cosas que nos da la vida con ecuanimidad. Reconocer también que uno puede darse a sí mismo las cosas que le gustan y no tiene que estar esperando que otra persona se las de. El responsable de la felicidad es uno mismo, ninguna otra persona es responsable por tu felicidad.

3)      La felicidad es algo que se construye, no algo que a uno le pasa.
De nuevo con la idea de la felicidad como camino: nos pasamos la vida esperando que sucedan las cosas que creemos nos van a dar la felicidad, y cuando suceden vemos que no era exactamente como lo habíamos soñado. No podemos espera que aparezca la felicidad como si uno fuera caminando y le cayera un matero en la cabeza. En realidad esa idea de la “Felicidad instantánea” es la que nos vende la televisión con la publicidad: “Compre esto y sea Feliz”, o  “Compre este aparato y adelgace y sea feliz”. Se nos va formando en la cabeza la idea de que la felicidad es algo concreto y que uno tiene dos hitos en la vida: antes de y después de. Definitivamente no es así.







4)      La felicidad incluye también pasar por cosas negativas.
El Buda decía: “No podemos cubrir la tierra con cuero, pero podemos ponerle cuero a tus pies”. Es decir, no podemos evitar que seas lastimado pero podemos fortalecerte de tal manera que cuando seas lastimado puedas recuperarte rápida y efectivamente. Así cuando uno es feliz puede tener momentos malos y pasar por cosas negativas. Ojo, la tristeza también puede incluí felicidad.

5)      La felicidad no es buscar lo que a uno le agrade sino tener la capacidad de renunciar a ello.
Cuando uno ama desesperadamente algo o a alguien se hace esclavo de ese algo o de ese alguien. Esto causa sufrimiento y el sufrimiento no es felicidad. Cuando se tiene la capacidad de renunciar a eso que se ama es cuando uno se libera del “Apego”, el Buda explicaba que el Apego es uno de los tres venenos del alma. La vida se trata de ir soltando no de ir acumulando.

6)      La felicidad no es evitar lo que a uno no le gusta sino mantener la ecuanimidad cuando estas cosas suceden.  
Así como no podemos cubrir toda la tierra con cuero, de la misma forma no podemos evitar que las cosas negativas sucedan, sobre todo si las hemos creado por medio del Karma, pero cuando estas cosas que a uno no le gustan ocurran, la idea no es desgastarnos perdiendo energía, retorciéndonos de rechazo ante lo que no nos gusta. Aceptarlo con ecuanimidad, sabiendo que tanto las cosas buenas como las cosas malas van a pasar porque TODO responde a la Primera Gran Noble Verdad que había advertido el Buda: “Todo es imparmente”. Por eso dice la enseñanza: “Las cosas buenas como un arcoíris. Las cosas malas, como un mal sueño. Todo va a pasar”






7)      La felicidad tiene más de riesgo que de seguridad.
Muchas veces la seguridad nos aburre, pero no salimos de nuestra zona de confort y sabemos que nos carcome y que nos desgasta. A veces la felicidad implica movernos dentro de la incertidumbre, donde no sabemos a dónde vamos a llegar, dónde no sabemos qué va a pasar.  Ese misterio que lleva implícito cada día de la vida y la vida misma, se parece más a la felicidad.

8)      La felicidad no responde a la ley del “Todo o nada”.
La gente cree que si lloro ya no soy feliz y no lo seré nunca. Como habíamos señalado antes, la felicidad es un proceso en el que se puede estar como el  famosísimo gato de Scrchroddinger, que puede estar medio vivo o medio muerto (¡Ah… gato ladino!). Así si me pasa algo negativo como que me dejó el amor de mi vida, no por eso voy a creer que soy y seré infeliz toda la vida. Tenemos la tendencia a magnificar las cosas negativas y a minimizar las cosas buenas que tenemos (que también nos dan felicidad). Benedetti escribía: “Si conociéramos las  cosas que tenemos con tanta claridad como conocemos lo que nos faltan” y un antiguo adagio árabe nos explicaba: “Si de noche lloras por el sol no veras las estrellas”. Así podemos estar medio felices y eso no desdice la condición de felicidad.

9)      La felicidad es una decisión.
No necesito ninguna razón externa para ser feliz, soy feliz porque lo decido y punto.




Espero que con estos tips acerca de la felicidad ayude a muchas personas a encontrar y reconocer eso que está ahí, y que nos pertenece, y que se cumpla la promesa de “Hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo”, porque es la felicidad la que nos espera, la que nos despierta y nos pregunta si la vamos a llevar de paseo, pero nosotros en nuestra miopía y terquedad no la reconocemos ni escuchamos. El Buda decía que la felicidad se podía encontrar en una vida, en esta vida. Ella nos esta esperando…



Dr. Roger Garcés
PSICOLOGO

0416 8276258

domingo, 18 de diciembre de 2016

Art Recup. o la función del arte en tiempos de crisis


Art Recup.
La función del arte en tiempos de crisis

     El arte es la metáfora de la vida, es el símil de lo que estamos viviendo, por eso las diversas corrientes artísticas representan momentos históricos en la historia de la humanidad. Así el constructivismo en la figura señera de Torres García en el que trataba de hacer una unidad del arte en los momentos en que la noción de unidad era fundamental en América Latina (y sigue siéndolo). Por ello el arte tiene un lenguaje que describe el momento histórico en el que se inscribe el artista, de tal manera que el artista pasa a ser el cronista de su tiempo.



     Con el Art Recup, o el Arte de la Recuperación trabajamos con materiales de desecho que fueron recuperados, este suscrito trabaja fundamentalmente con metal pero en Art Recup se utilizan un sinfín de elementos.
     Y es que cada elemento que recuperamos y convertimos en arte representa una parte de nosotros. Somos nosotros mismos que cada día nos reciclamos y convertimos en algo mejor, aunque ya habíamos pensado que éramos piezas de deshecho.



     En primer lugar tenemos que darnos cuenta que vivimos en abundancia, por eso botamos muchas cosas, en realidad tenemos más de lo que creemos. El Buda decía que “La mayor riqueza es la mente satisfecha”, pero nosotros vivimos en la insatisfacción permanente que nos crea la sociedad de consumo, y por eso consumimos y consumimos sin parar, y cuando nos limitan la opción de consumir…  entramos en crisis!



     Recuperamos cosas que no usamos y damos por descartadas, así tal como a nosotros mismos. Proclo, hermoso representante del Neoplatonismo en la poesía y en la filosofía, decía: “El alma está adentro y está afuera”. Así cada pieza que damos vida, nos representa a nosotros mismos. El fenómeno de la proyección, tan conocido por los psicólogos, refiere que continuamente nos estamos proyectando en cada una de las cosas que hacemos y que tenemos. Yo soy lo que tengo, a eso pongo mi energía, y si yo recupero algo, entonces yo me recupero. El Art Recup entonces es una metáfora de la Resiliencia.   


    
     El Art Recup nos incorpora en la idea de ciclo. Cierro un ciclo y pongo un final feliz, y  los finales son comienzos. La sociedad de consumo nos ha entrenado en que las cosas se acaban, la obsolescencia programada sirve a los fines del mercado. El Art Recup nos dice que todo representa un ciclo y que las cenizas de algo es el abono de una nueva planta. Somos continuamente Muerte y Renacimiento.




     La realidad la construimos nosotros a cada segundo ya que las cosas no existen de manera independiente sino que son proyecciones de nosotros mismos. El tener esta sabiduría nos faculta para no dejarnos engañar con lo que creemos que es la realidad. La realidad es vacío, así ya lo había descubierto el Buda, por eso cuando deconstruímos y reconstruimos estamos recomponiendo la realidad a cada segundo. Tenemos ese poder y no nos damos cuenta.




     Por último el Art Recup nos incorpora en la interconexión. Todas las cosas están interconectadas. El maestro Thay decía que las cosas “InterSon”. No existe nada separado, ni siquiera nosotros estamos separados. En realidad existe una intrincada red que nos vincula a todos con todos y a todos nosotros con todas las cosas.



     Así el Art Recup puede ser una expresión liberadora que nos ayude a enfrentar estos difíciles tiempos que atravesamos. Tiempos que, aunque duros,  “Puede ser un buen momento para aprender” como refería Pema Chodrom.



Roger Garcés
Psicólogo
Cantautor
Artesano
04168276258

Paaliviarelalma.blogspot.com

(las fotos son artesanías de mi autoría)

miércoles, 28 de septiembre de 2016

LA MAGIA Y LOS MAGOS Parte 2. El pensamiento.

LA MAGIA Y LOS MAGOS
Parte 2. El pensamiento.

     Habíamos señalado que existen tres elementos que hay que hacer coincidir para que ocurra el acto mágico. Estos elementos son: El pensamiento, la palabra y la obra. Cuando podemos hacer coincidir estas tres fuerzas no existe la menor posibilidad de que no ocurra el acto mágico. Recuerde simplemente la oportunidad en la que usted ha logrado algo. Recordando esa oportunidad Usted podrá verificar que su pensamiento, su discurso y sus acciones iban en la misma dirección. Así mismo cuando algo fracasó, (recuerde por ejemplo aquella relación que no llegó a cristalizar), seguramente podrá recordar que sus pensamientos eran negativos, su verbatum no era el mejor y sus acciones dejaban abierta mucha duda. Por tanto estas tres fuerzas deben coincidir para que ocurra la sincronicidad y aparezca el acto mágico.  Hoy nos vamos a referir al primero de ellos, hoy vamos a hablar del Pensamiento.
     Los antiguos Vedantas refieren que “El Sí mismo se imagina a Sí mismo”. Esto es; la creación de lo que yo  soy  proviene de lo que yo creo que soy yo. Se trata del “Guion de la película”, así como me pienso, así soy yo.  Muchas veces este guion no es positivo para el que lo piensa. Las siguientes afirmaciones no ocurren en el consultorio del terapeuta sino a las 2 am cuando estamos tomando unos tragos con los amigos. En esa oportunidad referimos cosas como: “Es que yo soy muy tonto” o “Yo soy un desastre”. A veces por tratar de ser “graciosos y ocurrentes” respondemos a la pregunta de: ¿Es Usted Daniel Pérez? Con un lastimoso “Lo que queda”.  Si esta es la idea que tenemos de nosotros mismos es fácil avizorar nuestro destino.




     “El Sí mismo se imagina a Sí mismo” es la explicación más clara acerca del porqué nos pasan las cosas que nos pasan. Así como yo creo que soy yo, así serán las cosas pertinentes a ese yo, así serán las cosas que le “hagan juego”.

     Por otra parte yo he hecho de mi lo que he querido. Es decir, cuando éramos niños soñamos cosas, quisimos ser algo cuando grandes, de tal manera que ahora que somos adultos somos el producto de lo que deseamos para nosotros mismos. Tal vez cuando niños quisimos ser astronautas o bomberos, etc. Todo lo que somos ahora es producto de lo que pedimos para nosotros mismos. Recordemos cuando decíamos: “Cuando sea grande voy a ser como mi papá” o en mi profesión voy a ser como esta figura notable. Tal vez si nos gusta la música quisimos ser como un gran artista que fue nuestro ejemplo, etc, etc. De lo que se desprende que si soy lo que he deseado para mi entonces, mi pensamiento está determinado por otra sentencia del Vedanta: “Tu eres lo que tu deseo más profundo es. Como es tu deseo es tu intención, como es tu intensión es tu voluntad, como es tu voluntad son tus actos y como son tus actos es tu destino”. El deseo es entonces un motor importantísimo para el movimiento psíquico. Un alma que no desea es inmóvil y estéril. El deseo es un  elemento fundamental en varias teorías psicológicas, de ellas el Psicoanálisis es tal vez la teoría más reconocida. El deseo entonces se convierte en una definición del pensamiento. Si podemos alimentar el pensamiento sería de deseo, y es justamente el deseo lo que dirige en primer lugar al pensamiento. Es el pensamiento el que identifica el deseo y lo delimita. Es el pensamiento el que se encarga de dilucidar qué es lo que el hombre quiere. El pensamiento como una linterna interior que alumbra las profundidades del alma para que uno se dé cuenta de qué es lo que quiere. El pensamiento puede identificar ideas y emociones; nominar las mismas y organizarlas. De tal manera que corresponde al pensamiento responder la pregunta más importante de la vida; “¿Qué es lo que yo quiero?”. Muchas personas tardan años tratando de responder esta pregunta, otros no la responden nunca. En mi práctica clínica he visto que a las personas les cuesta mucho trabajo saber qué es lo que quieren. Por ello, para responder esta pregunta se debe poner en funcionamiento al pensamiento y dilucidar la respuesta, una vez hecho esto se debe mantener esta idea clara de manera tal que sea la idea la que se constituya en una guía para la vida en general.

           Eliphás Levy escribía con respecto al poder inconmensurable del deseo: “Cuando el mago quiere es el mismo Dios quien quiere”.





     El deseo en sí mismo no es una guía muy fiel para la vida, en algún momento hablaremos de la superación del deseo, pero no cabe duda de  que el deseo constituye el motor principal para que se mueva el aparato psíquico y el alma al espíritu. No corresponde a este capítulo explicar acerca de la superación del deseo, Buda y Pitágoras hablaron de ello. Baste saber por hora que el deseo es la chispa que enciende, después veremos qué hacer con esa chispa.

Por lo pronto tenemos dos ideas:
1) El Sí mismo se imagina a sí mismo.
2) Tú eres lo que tu deseo más profundo es.

Así, lo que yo pienso de mí mismo y lo que yo deseo determinan mi esfera mental, si yo puedo dirigir lo que yo pienso de mí (el guion de la película) y desear algo maravilloso para mí, estaré sentando las bases para la ocurrencia del acto mágico.

     El pensamiento además debe tener algunas características. El pensamiento debe ser atingente es decir, que este en relación directa con lo que se busaca en la magia. Una relación de contingencia supone la probabilidad de ocurrencia de dos eventos; una relación de atingencia refiere la absoluta certidumbre de la relación entre estos dos eventos.  Si yo saludo a María y María me responde, esto es una relación de contingencia. Existe una alta probabilidad de que si yo saludo a María ella me responda (sobre todo si yo conozco a María). No es una relación matemática de 1 a 1, porque eventualmente maría puede no responder. Por el contrario, en una relación de atingencia, si yo acciono el interruptor de la lámpara estoy absolutamente seguro de que la lámpara se encenderá o se  apagará (según sea el caso). Nosotros debemos desarrollar la mente atingente, la mente que está absolutamente segura de que lo que piensa sucederá para la ejecución del acto mágico. Nosotros debemos desarrollar la ATINGENNOIA, de Noia que viene del griego Nous que se traduce como mente, (de ahí “Paranoia”: fuera de la mente) y, el latín “Attingo” que es el efecto de alcanzar una cosa hasta  otra, o de tocarla o de relacionarse con ella. Entonces podemos definir la ATINGENNOIA como la mente que está absolutamente segura de alcanzar lo que piensa. Se trata de la capacidad de estar seguro de que lo que se piensa se va a cumplir.





     La MENTE ATINGENTE es la mente que está segura de que lo que crea se creará, de que lo que piensa aparecerá, que es otra manera de decir lo mismo. Por si no lo habían notado, estamos hablando de la FE.



     La atingennoia puede y debe desarrollarse con algunos elementos que han de convertirse en práctica:
  • ·         La paciencia. No se pueden apurar las cosas. Todo tiene su ritmo el cual debe respetarse. No puede leer en medio de la noche oscura, se debe esperar a que amanezca.
  • ·         La confianza. Dejar que las cosas sucedan.  Se debe confiar en que las cosas que pide van a suceder.
  • ·         El conocimiento. Se trata de manejar las variables para permitir que las cosas sucedan. Si quiere que suceda el acto mágico debe disponer las condiciones necesarias para ello. Si Usted se quiere ganar la lotería ¡Por lo menos debe comprar el boleto!
  • ·         La discriminación. Tener precisión para identificar las cosas que vienen juntas y poder apartar (no engancharse) con las negativas y mantenerse enfocados en las positivas. Esto es poder discriminar las cosas que alejan la creación de las cosas que acercan la creación.
  • ·         La constancia. Se debe ser sistemático en la aplicación de la atingennoia. Una sola vez no sirve.
  • ·                    La imbibición. Este es un proceso biológico que refiere a cómo se alimentan las células. Las mismas se rodean del alimento y éste penetra por la pared celular. Literalmente la célula se rodea de alimento. Así nosotros debemos rodearnos de aquello que queremos lograr. Por ejemplo, si queremos dinero debemos rodearnos y acostumbrarnos a las actividades propias del dinero tales como, hacer balances, saber cobrar, etc. 





Entonces,
Lo que define la variable del Pensamiento para la consecución del acto mágico lo constituye:
  • Identificar qué cree de Usted
  • Identificar qué quiere para Usted.
  • Enfocarse en lo que Usted quiere.


COROLARIO:
Lo que yo creo de mí limita o favorece lo que yo quiero para mí. Lo que yo quiero para mí, lo enfoco y lo materializo…  ¡Es de magos!

Lic. Roger Garcés
PSICOLOGO CLÍNICO 
0146 8276258